lunes, 30 de septiembre de 2013

Quiero a uno de esos ...

Que te den los buenos días y las mejores noches, los que te dan su camisa blanca para dormir, los que te den un beso en cada semáforo.
Los que te manden un mensaje bonito aunque estés al lado, que te empiecen a echar de menos cuando aún no te has ido.
Uno de esos que te rompa las medias con la boca y después te compre otras. Que te haga el café por la mañana, cosquillas por la tarde solo para verte sonreír y el amor todas las noches. 
De los que te diga cada mañana al despertar que estas preciosa,  que te coja por la cintura en la cocina, que te bese muy despacio en el pasillo y muy fuerte en el baño, que te empotre en la pared cuando menos te lo esperes, que te muerda el cuello y te deje una pequeña marca para que te acuerdes de él, que te trate como una princesa, que ponga cualquier excusa estúpida para estar contigo.
Quiero a uno de esos de los que me enamore y se enamore de mi todos los días y no me canse de hacerlo. 


Toda etapa de tu vida tiene final.

Bueno pues aquí estoy de nuevo, después de un largo tiempo he regresado. Durante todo este tiempo ha pasado muchas cosas en mi vida. ¿Se acordáis de aquel amor al cual mencionaba siempre, al que quería muchísimo? Bueno pues nuestro cuento terminó, sí, terminó. Eramos felices y nos queríamos mucho pero tal vez nada es para siempre y lo nuestro terminó de un día para otro, no se muy bien que pasó solo qu acabó, que nos dijimos adiós con lágrimas en los ojos y nos separamos mucho mas de lo que la distancia ya lo hacia, bueno ahora que menciono a la distancia quizás ella fue la primera culpable de todo.
Después de mi gran cuento con aquella persona pasé los peores meses de mi vida, cambié de amistades, claramente unas amistades que me hicieron mal, cambié demasiado, perdí a personas que jamás hubiese querido perder, no conseguía olvidarme de aquella persona, de quién me hizo volar, quien me hizo tocar el cielo con los pies en la tierra. La angustia que sentía al verlo tan lejos de mi me arrojó a beber, si bebía siempre que podía porque era de la única manera de "olvidarme" de él. Y aún así no lo hacia. 
Me di cuenta que tenía que cambiar, que si seguía así no llegaría a ningún lugar, y cambié.
Empecé la típica etapa en la que dices que no crees en el amor, en la que piensas que el amor no existe, en la que solo quieres salir, y divertirte, llega el verano y lo tienes más fácil.
Este verano ha sido el mejor de mi vida, lo juro. Este verano he reído, he llorado, he amado, he bailado, he cantado, he salido, he entrado... pero lo más importante es que lo he pasado con las mejores persona que existen, mis verdaderas amigas. Sí, esas amigas que son unas zorras, unas bordes, unas alcohólicas, unas borrachas pero por las cual yo daría la vida porque son las únicas que han estado cuando lo he necesitados, son las mismas que me han levantado cuando más hundida he estado, para mi son lo mejor.
Finalmente también ha acabado el verano, empiezo una nueva etapa, una nueva vida, pienso centrarme en mis metas, tengo retos pendientes y no me voy a rendir aunque el camino sea difícil. 
Bueno lo dicho adiós a los malos tiempos y al mejor verano de mi vida. 


 Hola a mi nueva etapa.