-Tenía que decirte que te quiero, que eres lo más bonito de mi vida, que eres lo que me da fuerza, que eres perfecto, que contigo yo soy perfecta...
+Exageras...
-¿Qué exagero? Mira, esto es así de fácil... Alza la vista al cielo, ¿qué ves?
+Estrellas.
-¿Cuántas?
+Uff... muchísimas.
-Exacto, miles de estrellas blancas y relucientes, ahora, ¿cuál es tu color favorito?
+No sabría decirte, el verde por ejemplo.
-Pues si fuera por ti cogería un pincel y las pintaría de verde una a una.
+¿Sabes qué? Creo que me he equivocado, el verde no es mi color favorito.
-Entonces, ¿de qué color debo pintar las estrellas?
+Del color de tus ojos mi vida.
