sábado, 14 de julio de 2012

Te quiero como nunca antes lo hice. (L)


+Hola, ¿qué cosa tan importante me tenías que decir?
-Mmm.. es una tontería, mejor olvídalo. 
+Venga no seas tonta, dímelo que no pasa nada anda.
-Bueno, pues que.. Te quiero.
+Ams eso ya lo sabía yo. ¿ Eso era?
-¿Sí? ¿Y si lo sabías por qué no me dijiste nada?
+Porque quería que me lo dijeras tú primero.
- ¿Para qué?
+Pues para decirte que yo a ti también, incluso muchísimo más.

Te necesitaba, te necesito y te seguiré necesitando siempre.

Y te pones a recordar, y recuerdas el último abrazo, la última caricia, el último te quiero, la última mirada intensa, y la última sonrisa que hizo sonrojarte. Recuerdas el día que os besasteis por primera vez, el lugar donde estabais, lo cerca que estabais uno del otro, recuerdas vuestras respiraciones entrecortadas y a la misma vez acelerada por el amor, recuerdas el último beso. Y lo echas de menos, mucho de menos, es inevitable, quieres volver a esos momentos, quieres que vuelva a tu lado, quiere sentirlo cerca, y no quieres que haya ni un puto centímetro de distancia entre vuestros labios, quieres volver a escuchar un te quiero de sus labios, y necesitas llorar, y lo haces, empiezas a llorar, pero no pasa nada, es normal, porque le quieres.

lunes, 9 de julio de 2012

Tengo ganas de vivir una historia interminable contigo.



Tengo ganas de sentirte a mi lado y saber que no te irás, tengo ganas de poder besarte y no parar, tengo ganas de que me abraces y no quieras parar, tengo ganas de mirarte una y otra vez y saber que estás, que estás ahí conmigo, tengo ganas que cualquier tontería me recuerde momentos pasados, pero pasados contigo, tengo gana de pasear contigo de la mano y sonreír, pero sonreír de verdad, tengo ganas de no querer dormir porque tengo un sueño real, tengo ganas de probar todo aquello que no he podido probar aún, tengo ganas de comerme el mundo, pero de comerme el mundo empezando por tu boca, tengo ganas de amarte como nadie nunca te ha amado.

domingo, 8 de julio de 2012

Con el paso del tiempo te darás cuenta de como es la vida.

Después de un tiempo entenderás que amar no significa apoyarse y que compañía no siempre significa seguridad. Comprenderás que los besos no son contratos, ni promesas, ni regalos. Comenzarás a aceptar derrotas con la cabeza alta y y la mirada al frente, con la gracia de un adulto y la tristeza de un niño. Aceptarás incluso que las personas buenas podrían heriste alguna vez, y necesitarás perdonarlas. Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma, descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos en destruirla, y que tú también podrás hacer cosas de las que te arrepientas el resto de tu vida. Comprenderás que las verdaderas amistades continuaran creciendo a pesar de la distancia.Y que no importa que es lo que tienes, sino a quién tienes en la vida. Que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir. te darás cuenta de que podrás pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o nada, solo por el placer de disfrutar de su compañía. Comprenderás que muchas veces te tomas a la ligera a las personas que más te importan. Aprenderás que no importa donde llegaste, sino donde te diriges, y si no lo sabes cualquier lugar sirve. Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlan a ti, y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa como de débil o frágil sea una situación; siempre existe dos lados. Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica. Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones. Aprenderás que nunca debes decir a un niño que sus sueños son una tontería, porque le estaría quitando la esperanza de conseguir lo que desea. Aprenderás que cuando tienes rabia, tienes derecho a sentirla, pero eso no te da el derecho a ser cruel. Descubrirás que por el echo de que alguien no te ama como quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay persona que nos aman, pero no saben como demostrarlo. No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que saber perdonarte a ti mismo. Aprenderás que con la misma severidad que juzgas, serás juzgado, y en algún momento condenado. Aprenderás que no importa en cuantos pedazos se rompió tu corazón, el mundo no se detiene para que los arregles. Entonces y solo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas, cuando creías que no podías más. Y es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla.