domingo, 8 de julio de 2012

Con el paso del tiempo te darás cuenta de como es la vida.

Después de un tiempo entenderás que amar no significa apoyarse y que compañía no siempre significa seguridad. Comprenderás que los besos no son contratos, ni promesas, ni regalos. Comenzarás a aceptar derrotas con la cabeza alta y y la mirada al frente, con la gracia de un adulto y la tristeza de un niño. Aceptarás incluso que las personas buenas podrían heriste alguna vez, y necesitarás perdonarlas. Aprenderás que hablar puede aliviar los dolores del alma, descubrirás que lleva años construir confianza y apenas unos segundos en destruirla, y que tú también podrás hacer cosas de las que te arrepientas el resto de tu vida. Comprenderás que las verdaderas amistades continuaran creciendo a pesar de la distancia.Y que no importa que es lo que tienes, sino a quién tienes en la vida. Que los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir. te darás cuenta de que podrás pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o nada, solo por el placer de disfrutar de su compañía. Comprenderás que muchas veces te tomas a la ligera a las personas que más te importan. Aprenderás que no importa donde llegaste, sino donde te diriges, y si no lo sabes cualquier lugar sirve. Aprenderás que si no controlas tus actos, ellos te controlan a ti, y que ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa como de débil o frágil sea una situación; siempre existe dos lados. Aprenderás que la paciencia requiere mucha práctica. Aprenderás que hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones. Aprenderás que nunca debes decir a un niño que sus sueños son una tontería, porque le estaría quitando la esperanza de conseguir lo que desea. Aprenderás que cuando tienes rabia, tienes derecho a sentirla, pero eso no te da el derecho a ser cruel. Descubrirás que por el echo de que alguien no te ama como quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede, porque hay persona que nos aman, pero no saben como demostrarlo. No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que saber perdonarte a ti mismo. Aprenderás que con la misma severidad que juzgas, serás juzgado, y en algún momento condenado. Aprenderás que no importa en cuantos pedazos se rompió tu corazón, el mundo no se detiene para que los arregles. Entonces y solo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar; que eres fuerte y que podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas, cuando creías que no podías más. Y es que realmente la vida vale cuando tienes el valor de enfrentarla.