Me enseñaron a no arrepentirme de mis actos.
Me enseñaron a confiar en mi misma.
Me enseñaron a vivir cada minuto como si fuera el último respiro.
Me enseñaron a sonreír a los problemas.
Me enseñaron que llorar es importante, pero de felicidad.
Me enseñaron que la vida es bella.
Me enseñaron lo que es bueno y lo que no.
Me enseñaron a respetar a las personas que quiero.
Me enseñaron en lo que puedo confiar.
Me enseñaron a reír con locura.
Me enseñaron a elegir por mi misma.
Me enseñaron como saber quién estará siempre a mi lado.
Me enseñaron a valorar lo que tengo.
Me enseñaron que debo luchar por mis sueños sin rendirme nunca.
Me enseñaron que vale la pena gritar, aún cuando nadie puede oírte.
Me enseñaron a superar los problemas, a ser más fuerte después de cada caída.
Me enseñaron que lo más importante es ir con la verdad de frente.
Me enseñaron a amar, a querer, pero nunca a odiar.
Me enseñaron que la vida te da cosas, que después de un tiempo te las quita.
Me enseñaron que vale la pena intentarlo siempre una vez más.
Me enseñaron a encontrar la magia en las sonrisas.
