Todo tiene su final.
Y hoy, es uno de esos días, en los que creo que nada merece la
pena, que me dan ganas de mandar todo a la mierda. No me quedan fuerzas, ni
tampoco ganas para seguir. No me quedan sentimientos que entregar, pues todo se
los llevo él. Aquel día, que por unas mierdas de rayadas, lo dejé ir, dejé ir a
mi vida.¿Y por qué? Por miedo a enamorarme. Y lo hice porque me di cuenta que
no podias estar sin él. Tú, encontrarás a una persona mejor, ella te hará más
feliz que yo, supongo. Pero hay algo que tengo seguro, ella nunca te amará como
yo y ella nunca daría lo que doy yo por tí. ¿Qué todo lo malo siempre se
olvida? No he escuchado frase mas falsa. Nunca voy a olvidar el día que te dejé
marchar, nunca te voy a olvidar. Repito, nunca. Son unos recuerdos que permanecerán
permanentes en mi memoria y en mi corazón.