(L)
Encuentra al que pueda hacerte sonreír cuando veas que el mundo se te viene encima. Que te llame de nuevo cuando le colgaste, que te diga cuando te equivocas y que incluso te hago llorar con ciertas palabras. Que te defienda sin importarle quién te agrede. Que quiera enseñarte el mundo, que conozca tus peores defectos y aún así siga queriéndote como el primer día. Ama al quién te quiera, no al que te ilusione, que tome tu mano enfrente de tus amigos. Espera al que te recuerde constantemente que le importas y lo afortunado que es por tenerte. Espera al niño que hable con sus amigos y diga: es ella, no otra.